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TAREA 1: ENFOQUE PEDAGÓGICO PARA LA FORMACIÓN CIENTIFICA
Enfoque pedagógico para la formación científica
Cómo enseñar ha sido una preocupación constante de los docentes ante las dificultades que presentan los alumnos para adquirir conocimientos científicos, utilizarlos y transferirlos a situaciones cotidianas.
Con la reforma de 1993, el enfoque de enseñanza para las ciencias se conformó con las orientaciones que, hasta entonces, aportaban mayores oportunidades de favorecer en los alumnos el desarrollo integrado de las habilidades, las actitudes y los conocimientos. Esas orientaciones, si bien continúan vigentes, se han rectificado y enriquecido con los avances de la investigación en diversos aspectos psicopedagógicos, epistemológicos y sociales, así como con la experiencia recabada en la práctica docente.
Con base en lo anterior, el enfoque de enseñanza para la formación científica básica considera, entre otros, los siguientes aspectos:
       Es fundamentalmente formativo, puesto que privilegia el desarrollo integral de conocimientos, habilidades y actitudes al abordar los contenidos desde contextos que favorecen la relación de la ciencia con la tecnología y la sociedad.
       Considera al alumno como el centro de los procesos de enseñanza y aprendizaje, favoreciendo su autonomía en la construcción personal de conocimientos.
       Redimensiona y fortalece el papel de los profesores en la formación de los alumnos, con atención a la diversidad cultural y social, promoviendo el uso adecuado de recursos didácticos, estrategias e instrumentos de evaluación.
       Promueve una visión humana de la naturaleza de la ciencia y del trabajo científico.
Los aspectos señalados se integran en su conjunto para favorecer la formación científica básica de los alumnos; su desglose tiene la finalidad de facilitar la descripción de los puntos que los profesores deben tener en cuenta para aplicar en el trabajo con sus alumnos el enfoque de manera adecuada.
El carácter formativo del enfoque
Los conceptos, habilidades y actitudes que desde la perspectiva científica se desarrollan a lo largo de los tres cursos de Ciencias contribuyen a la consolidación de las competencias para la vida y del perfil de egreso de la educación básica.
En Ciencias, los alumnos estudian contenidos relativos a los seres vivos, las interacciones y los materiales, que a su vez brindan oportunidades para establecer relaciones entre ámbitos y, fundamentalmente, dan sustento al desarrollo y fortalecimiento de procedimientos (habilidades), actitudes y valores. En este sentido, los alumnos deben reconocer que los conceptos tienen un sentido útil y práctico en diferentes contextos de su vida diaria presente y futura: escolar, familiar y cultural.
La enseñanza de procedimientos debe partir de tres perspectivas esenciales: que los alumnos los conozcan, los apliquen en el contexto apropiado y con ellos obtengan más conocimientos.
El aprendizaje de habilidades y procedimientos sigue las pautas del aprendizaje significativo de conceptos, por lo que en su adquisición, reorganización o ampliación deben considerarse los conocimientos previos de los estudiantes. Las principales habilidades y procedimientos que se pretende fortalecer en esta asignatura se relacionan principalmente con el desarrollo de actividades prácticas, la experimentación y la investigación.
Las actitudes pueden adquirirse, modificarse o formarse en un proceso continuo de aprendizaje, el cual no se produce de manera espontánea y para favorecerlo se debe planear su enseñanza junto con los conceptos y los procedimientos. Las actitudes involucran tres componentes: cognitivo (conocer la actitud), afectivo (sentirla interiormente) y conductual (manifestarla con comportamientos o intenciones), y en su aprendizaje deben realizarse actividades basadas en la observación, la contrastación, la comparación y la imitación, pero sobre todo, deben tenerse en cuenta las creencias, ideas y costumbres con que los alumnos llegan a las aulas. Conocer estos antecedentes y valorar su diversidad es fundamental para garantizar que se produzca un cambio de actitudes.
Entre las actitudes de especial relevancia que se deben promover para el aprendizaje de las ciencias se incluyen: la curiosidad, la creatividad, la investigación, la apertura a las nuevas ideas, el interés por las pruebas, la flexibilidad ante los cambios de opinión, y la reflexión crítica. Sin embargo, para concretar el desarrollo integral de conocimientos, habilidades y actitudes es importante que los contenidos científicos se estudien a partir de contextos cercanos a la realidad inmediata de los alumnos y se relacionen con las implicaciones sociales –culturales y éticas– que el impacto de los avances científicos y tecnológicos conlleva.
En este sentido, algunas de las situaciones relevantes que pueden ser útiles para contextualizar el estudio de los contenidos son:
       Aquellas que favorecen la promoción de la salud e inciden en el desarrollo de una cultura para la prevención de enfermedades, accidentes y adicciones; el ejercicio sano y responsable de la sexualidad; la equidad entre los géneros y el respeto entre las personas.
       Las que inciden en la conservación del ambiente a partir del conocimiento del contexto socioambiental prevaleciente en la localidad; el reconocimiento de que los recursos naturales son esenciales para la vida, el bienestar y el progreso de la humanidad; el aprovechamiento sustentable; la consideración del ambiente como patrimonio del ser humano conforme a los valores culturales, y su conservación como una necesidad y un deber de todos.
       Situaciones que favorecen el análisis de las interacciones con el medio físico, como el movimiento de los seres vivos y los objetos del entorno; el funcionamiento de los órganos de los sentidos; los usos y aplicaciones de los fenómenos luminosos y electromagnéticos; las relaciones entre procesos físicos y fenómenos naturales que pueden afectar a los seres vivos; las diversas manifestaciones de la energía, sus usos y concepciones en lo cotidiano.
       Las que favorecen el conocimiento de los materiales de origen natural o derivados de procesos de producción y que culturalmente son de consumo común; los efectos del uso y el abuso de diversos materiales en el ambiente; las características y los efectos de algunas sustancias que el ser humano consume con distintos fines: alimentación, atención de enfermedades y funcionamiento de aparatos, entre otros.
El alumno como centro de la enseñanza y el aprendizaje
En el enfoque se enfatiza que el alumno de secundaria es el principal protagonista del proceso educativo. Esto implica que los estudiantes deben asumirse como los principales encargados de construir o reconstruir sus conocimientos. Para ello se requiere propiciar ambientes favorables para las situaciones de aprendizaje, con acuerdos consensuados que definan atribuciones y expectativas positivas respecto a lo que el docente va a enseñar y lo que los alumnos podrán aprender.
Asimismo, es fundamental tener presente la participación de lo afectivo en lo cognitivo y fortalecer la autoestima de los estudiantes.
Para que los alumnos encuentren sentido al estudio de los contenidos de ciencias es muy importante que puedan establecer relaciones prácticas con la vida cotidiana. Deberán realizar actividades variadas en contextos cercanos y diversos, que precisen el uso de recursos del entorno, que favorezcan el aprendizaje de conceptos, de habilidades motrices y cognitivas, así como de actitudes, que les sirvan para fundamentar la toma de decisiones.
Al considerar a los alumnos como el centro del proceso educativo se debe reconocer la importancia de familiarizarse con sus intuiciones, nociones y preguntas que son comunes en su entorno cultural y social, y que manifiestan cuando se aproximan al conocimiento de los contenidos de ciencias. Los orígenes de esas ideas previas se encuentran en la experiencia de los estudiantes al relacionarse con diversos acontecimientos que ocurren en lo cotidiano, en la convivencia cotidiana con sus compañeros y en su entorno social, así como en la enseñanza que han recibido en la escuela preescolar y primaria.
Algunas de las ideas previas de los alumnos pueden ser contradictorias respecto de las explicaciones que se han propuesto desde el ámbito científico y representan obstáculos en el aprendizaje de los conceptos relevantes, sin embargo, se asume que es posible modificar las ideas previas por medio de estrategias orientadas al cambio conceptual. Se han identificado tres variables que pueden facilitar o impedir el cambio en las explicaciones de los alumnos: las ideas previas, las características de la información que se les presenta y las estrategias de enseñanza. De acuerdo con perspectivas recientes, el cambio conceptual requiere que el docente ayude a que los alumnos reconozcan que en sus ideas coexisten diferentes representaciones que pueden ser usadas en contextos culturales y sociales diferentes.
El papel del profesor
El papel del profesor en la enseñanza de las ciencias Para que los estudiantes logren los propósitos de la formación científica básica es necesario que los profesores se asuman como educadores de adolescentes, que atienden sus características, intereses y necesidades desde la diversidad; se familiaricen con los contenidos curriculares de Ciencias en la escuela secundaria; obtengan un dominio suficiente de las bases científicas en que se sustentan las explicaciones de los fenómenos naturales que los alumnos conocen y explican desde su cultura; y adquieran una idea clara de los conocimientos, habilidades y actitudes que deben fomentar prioritariamente en el desempeño de su quehacer.
Planeación
Los docentes deben tener presentes los propósitos de cada curso y de sus bloques, los aprendizajes esperados, los conceptos nucleares y los subordinados así como las relaciones entre ellos, las habilidades que van a fomentarse y las actitudes que se quiere desarrollar. La autonomía y el protagonismo de los alumnos aumentan en la medida que decrece el control docente.
Para ello, el profesor debe dejar de ser expositor y convertirse en guía y mediador que acompaña a los alumnos y crea las condiciones para que sean ellos quienes construyan sus conocimientos mediante la búsqueda de respuestas a sus preguntas y la resolución de situaciones problemáticas que requieren del trabajo colaborativo en equipo e involucran conocer y reconocer a los otros desde la propia cultura.
Entre la gran variedad de actividades que pueden utilizar los docentes para planear sus clases e involucrar a sus alumnos en el estudio de los contenidos de ciencias se encuentran: juegos de representación; diálogos, debates y controversias; resolución de situaciones problemáticas; análisis de lecturas y datos; diseño e interpretación de diagramas, mapas y gráficos; realización de encuestas; estudios de casos que implican la toma de decisiones; trabajos prácticos; redacción de informes técnicos o de divulgación; y planificación, desarrollo y exposición de proyectos.
En la planeación de actividades es fundamental que los docentes manejen con flexibilidad y eficacia los materiales y recursos que tienen a su alcance tanto en el aula como en el entorno: libros de texto, libros de la Biblioteca de Aula; los materiales que los alumnos pueden buscar –de reuso o de bajo costo– y los que el profesor o la escuela pueden suministrar. Entre estos últimos se destaca el uso de los laboratorios –si las escuelas cuentan con ellos se deben aprovechar al máximo– los materiales de la Biblioteca Escolar, y las Aulas de Medios o los espacios que cuenten con infraestructura para el manejo de tecnologías de la información y la comunicación como medios que favorecen una interacción dinámica de los alumnos con diversas fuentes –como Internet– y la posibilidad de establecer comunicación y compartir experiencias con otros alumnos a distancia.
Evaluación
La planeación debe realizarse considerando a la evaluación como otro proceso fundamental en la formación científica básica. La evaluación con carácter formativo proporciona al docente elementos para mejorar los procesos de enseñanza y de aprendizaje, y los alumnos, a su vez, necesitan apreciarla como un proceso continuo de ayuda, basado en la reflexión sistemática respecto a sus avances y dificultades. Esta concepción de evaluación requiere que los docentes tengan en cuenta que:
a) Los alumnos construyen significados sobre los contenidos en la medida en que les atribuyen sentido y a partir de factores afectivos y de afinidad con sus intereses y necesidades.
b) Las actividades de evaluación –y las de aprendizaje– deben presentar situaciones diversas, y los alumnos deben comprender claramente qué se espera que aprendan o sepan hacer.
c) Es necesario diseñar actividades e instrumentos que permitan detectar la capacidad de utilizar lo aprendido para enfrentar situaciones, establecer relaciones, explicar hechos, entre otras habilidades.
d) La progresiva participación y autonomía de los alumnos en las tareas es un indicador importante para verificar que las actividades están produciendo el aprendizaje esperado.
e) Es esencial aprovechar los resultados obtenidos por los alumnos para revisar a la vez la propia planeación y la práctica docente con que se desarrolló.
f) Es muy importante orientar a los estudiantes en el uso de mecanismos de autoevaluación y coevaluación que les proporcionen información relevante de su desarrollo cognitivoy afectivo.
Respecto del último punto, es necesario ayudar a los alumnos a detectar las causas de sus posibles errores y que se fijen también en los aciertos, ayudándoles a realizar aportaciones positivas y a aceptar las sugerencias que se les propongan para superar las dificultades.
Para evaluar se pueden utilizar diversos instrumentos y recursos que aportan información cualitativa y cuantitativa relevante en relación con los avances y logros en el aprendizaje de los alumnos. Es necesario que los docentes conozcan diversas estrategias de evaluación , así como sus ventajas y desventajas, que las adecuen considerando las características y necesidades de sus alumnos y las apliquen teniendo siempre presente la función formativa de la evaluación .
A continuación se mencionan sólo algunas de las posibilidades para evaluar conceptos , procedimientos y actitudes; corresponde al maestro elegir de entre éstas y otras que conozca, las más adecuadas para procurar una evaluación integral de los contenidos con base en los propósitos y aprendizajes esperados.
Evaluar el dominio de los conceptos implica interpretar en qué medida éstos han sido comprendidos y resultan útiles para explicar situaciones, procesos o fenómenos. Algunas formas de evaluar la comprensión de conceptos incluyen: solicitar a los alumnos que expliquen el concepto o que reconozcan la definición, que hagan una exposición temática oral, que identifiquen o expongan ejemplos donde se use el concepto y que lo apliquen en la solución de situaciones problemáticas.
Para evaluar los procedimientos en términos de habilidades adquiridas durante el desarro llo del curso se requiere identificar hasta qué punto los alumnos reflexionan y son capaces de utilizar sus habilidades de manera consciente en diversas situaciones o en nuevas tareas. En este caso se pueden plantear actividades que lleven a los alumnos a conocer y dominar la habilidad o procedimiento, automatizarlo y saber usarlo en situaciones específicas y avanzar en su generalización para aplicarlo en otras situaciones, o bien, seleccionar entre una serie de habilidades y procedimientos el más adecuado para resolver un problema.
En la evaluación de actitudes, el propósito es conocer la disposición de los alumnos para valorar la coherencia entre las intenciones expresadas y los comportamientos de las personas en diversas situaciones de interacción social.
Asimismo, es importante conocer el nivel de reflexión en torno de los posibles cambios de su propia actuación en situaciones similares. Para ello es conveniente desarrollar estrategias en las que los alumnos manifiesten el conocimiento de la actitud, el valor que le dan como una necesidad personal y social, y que analicen algunas razones científicas, sociales y culturales en que se basan las actitudes.
Visión de la naturaleza de la ciencia
Con base en este enfoque se enfatiza la naturaleza de la ciencia en la búsqueda de respuestas a preguntas relacionadas con fenómenos y procesos
naturales que tienen influencia en el desarrollo de la cultura personal y social. En este punto es importante tener en cuenta que los alumnos mantienen concepciones y creencias sobre la naturaleza de la ciencia y del conocimiento científico y, además, sobre su relación con la tecnología, sus procesos y productos. Estas ideas se originan, fundamentalmente, por influencia de los medios, que promueven imágenes estereotipadas de la ciencia, los científicos y su actividad, pero también por las experiencias escolares que han tenido los alumnos.
Los libros de texto y los profesores con frecuencia pueden enfatizar determinados aspectos de la ciencia que se transmiten de manera explícita o implícita a través del lenguaje y de las actividades de enseñanza, como en la resolución de situaciones problemáticas y en el trabajo de laboratorio. En este sentido, es necesario considerar que históricamente y en la actualidad se pueden reconocer cambios en las diversas formas de interpretar los fenómenos de la naturaleza y valorar a la ciencia como un proceso humano con alcances y limitaciones, que involucra la participación de hombres y mujeres, y que desde el punto de vista disciplinario, social y cultural se encuentra en construcción y actualización permanente.Esta visión de la ciencia también destaca la relación estrecha que existe con la tecnología, y sus avances en la atención de problemas o necesidades personales y sociales que inciden en la calidad de vida.

TAREA 2 CIENCIAS III: PROPÓSITOS 
CIENCIAS III
Propósitos
El estudio de Ciencias III, con énfasis en química, se orienta a que los estudiantes desarrollen sus habilidades, actitudes, valores y conocimientos básicos que les permitan:
  • Desarrollar una cultura química que contemple aplicaciones de esta ciencia en diversos contextos cotidianos cognitivamente cercanos a ellos.
  • Interpretar los fenómenos químicos de acuerdo con los modelos fundamentales de esta ciencia.
  • Continuar con el uso y la reflexión acerca de los modelos y las representaciones del mundo microscópico, iniciada en los cursos anteriores, y utilizar dichos modelos para describir las características, propiedades y transformaciones de los materiales a partir de su estructura interna básica.
  • Interpretar y explicar algunas características de las sustancias y del cambio químico a partir del modelo cinético molecular como un primer encuentro en la comprensión del mundo microscópico.
  • Reconocer, a partir de la perspectiva histórica de la química, las particularidades de este conocimiento, además de las muchas características que comparte con otras ciencias sin perder su propia especificidad.
  • Analizar algunas de las acciones humanas derivadas de las transformaciones de los materiales respecto a la satisfacción de sus necesidades y sus implicaciones en el ambiente.
  • Establecer, de manera crítica, juicios sobre el papel que juegan la ciencia y la tecnología en el mundo actual dentro del marco de un desarrollo sustentable.
  • Valorar a la ciencia como actividad humana con identidad propia en permanente construcción.
Para alcanzar estos propósitos es necesario fortalecer los vínculos con las otras asignaturas y que se practiquen las siguientes habilidades, actitudes y valores que contribuyen al desarrollo de una formación científica básica:
  • Plantear preguntas, proponer hipótesis, predicciones y explicaciones cercanas al conocimiento científico.
  • Organizar, clasificar, seleccionar y aprovechar la información.
  • Desarrollar habilidades para leer y escuchar explicaciones diversas relacionadas con este campo de conocimiento.
  • Discutir, buscar evidencias, identificar variables, interpretar experimentos, analizar resultados.
  • Planificar su trabajo, aplicar diferentes metodologías de investigación, elaborar generalizaciones y conclusiones.
  • Interpretar la información recopilada, identificar situaciones problemáticas, buscar y seleccionar alternativas de solución.
  • Argumentar y comunicar los resultados de su investigación, expresar las propias ideas y establecer juicios fundamentados.
  • Potenciar la capacidad de representación simbólica; asimismo, aplicar, interpretar y diseñar modelos.
  • Discernir entre argumentos fundamentados científicamente, creencias e ideas falsas.
  • Tomar decisiones informadas en relación con la salud y el ambiente.
    Valorar y comparar los procedimientos de construcción del conocimiento propios del estudiante con los del científico y con otras
    visiones culturales.
  • Aplicar juicios críticos y fundamentados a sus propias observaciones, argumentos y conclusiones.
Descripción general de los contenidos
La química es una actividad donde la reflexión se complementa con la intuición, la visión espacial, las analogías, la argumentación, la experimentación, el sentido práctico y la resolución de situaciones problemáticas, todo expresado mediante lenguajes, simbologías y modelos característicos.
Hay que recordar que si bien toda actividad humana genera su propio objeto de reflexión (matemáticas, física, entre otras), la química se caracteriza por generar objetos materiales, nuevas entidades de estudio y aplicación tecnológica.
En el proceso de enseñanza de la ciencia, lo que más importa es la claridad de la pregunta, la definición del problema a resolver, el proceso seguido y la posibilidad de responderla con base en las evidencias obtenidas y no en creencias o suposiciones sin fundamento. Se espera que se supere la explicación puramente sensorial, –aunque se reconoce que se parte de ella–, de manera que se favorezca un proceso de interpretación de los fenómenos, con base en las representaciones validadas por la ciencia.
Cabe aclarar que lo anterior no se propone desde una aproximación puramente conceptual, sino desde las implicaciones de la ciencia escolar. Lo anterior considera dos aspectos específicos:
a) Así como hay diferentes tipos de conocimiento, los hay también de comprensión. La comprensión de los profesionales de estos campos, centrada en la aceptación de teorías y métodos, es resultado de una compleja red de conocimientos, experiencia, interacciones y asociaciones. Los alumnos deben
estar al tanto de ello no sólo para valorar el quehacer de las actividades profesionales, sino sobre todo para construir, de acuerdo con su nivel cognitivo, los conocimientos químicos y modificar su percepción de la ciencia y la tecnología, y respecto a la forma en que éstas favorecen o, a veces, frenan el desarrollo de la humanidad.
b) Comprender un modelo implica, entre otras cosas, reconocer las ideas que representa, sus contextos de uso y limitaciones. Por lo mismo, en tanto más se conocen éstas, mayor es la confianza que tenemos en el modelo y, por ende, en su uso. Igualmente podemos decir de las predicciones que hacemos en la vida diaria: se basan en la comprensión de las limitaciones del conocimiento mismo.
Lo planteado anteriormente permite profundizar en este tercer curso de Ciencias el desarrollo de las habilidades, los procedimientos, las actitudes y los valores que se trabajaron en los dos cursos precedentes, para alcanzar los propósitos definidos para la educación secundaria.
Al ser el curso de Ciencias III el último de esta línea curricular para la educación básica, se han incorporado temas asociados a algunos aspectos físicos y biológicos que, vistos a través de las particularidades de la química y la tecnología, buscan alcanzar una relación interdisciplinaria y establecer vínculos con estos campos de conocimientos.
La intención es que los alumnos sean capaces de aproximarse en forma crítica a las diversas funciones y relaciones de la ciencia con su entorno social y natural.
El curso de Ciencias III se construyó alrededor de tres aspectos fundamentales: a) la cultura científica y tecnológica, así como la historia de su construcción; b) el trabajo práctico y posibles alternativas de solución a problemas planteados, y c) los componentes de la cultura química (lenguaje, método –análisis y síntesis– y forma de medir –mol–) que implican a sus actores, prácticas, reglas de validación y comunicación del conocimiento, así como a la transmisión de cierta forma de construir el conocimiento acerca de una realidad determinada. A partir de estos aspectos se identificaron los contenidos que permiten a los estudiantes de la escuela secundaria la comprensión de sus conceptos más generales: materia, energía y cambio.
En el bloque I , “Las características de los materiales”, se busca identificar las características fundamentales del conocimiento científico y tecnológico, tanto la experimentación e interpretación como la abstracción y generalización.
Se bosquejan, además, las particularidades del conocimiento químico, por lo que se presentan los modelos como una parte fundamental del conocimiento científico y algunas características de ellos (abstracción o generalización, lenguaje matemático, precisión, brevedad, alcances y limitaciones). A continuación se considera el tema de la primera revolución de la química: las aportaciones del trabajo de Lavoisier en relación con el principio de conservación de la masa; este tema tiene la intención de señalar las peculiaridades del trabajo científico y a la ciencia como un proceso en permanente construcción.
Después prosigue el apartado “Tú decides: ¿cómo saber que una muestra de una sustancia está más contaminada que otra?”, para analizar también el impacto de la tecnología en la naturaleza, en donde se busca fortalecer la toma de decisiones por parte de los alumnos. En el tema, “Propiedades físicas y caracterización de las sustancias”, se pretende que los alumnos, a través de lo más cercano y general, empiecen con el estudio de los materiales y los primeros sistemas de clasificación de las sustancias. Se finaliza este bloque con el proyecto “Ahora tú explora, experimenta y actúa”, con la pretensión de que los alumnos identifiquen fundamentos básicos de las técnicas que hay alrededor de la investigación científica y valoren sus resultados.
En el bloque II, “La diversidad de propiedades de los materiales y su clasificación química”, se busca que los alumnos formalicen su conocimiento acerca de los materiales que les rodean y que puedan clasificar las sustancias de acuerdo con diversos criterios. Además, los alumnos se iniciarán en dos de los temas fundamentales de la cultura química: el método y el lenguaje. En este bloque se estudian, de manera introductoria, las características de los materiales. Se retoma el modelo cinético molecular desarrollado en el curso de Ciencias II enriqueciéndolo con la estructura de las partículas, por lo que se caracteriza a las moléculas, los átomos, los iones y los isótopos. En el apartado donde se plantea la segunda revolución de la química, se busca que los alumnos valoren la importancia de las contribuciones del trabajo de Cannizzaro y Medeleiev en la química. En el apartado “Tú decides: ¿qué materiales utilizar para conducir la corriente eléctrica?”, se busca que el alumno identifique las características macroscópicas de los materiales metálicos y cómo han sido aprovechados éstos mediante su uso tecnológico.
Por otro lado, se introduce al gran sistema de clasificación del conocimiento químico: la tabla periódica. Se evidencia que los elementos químicos agrupados en familias tienen propiedades similares entre ellos y, comparándolos con otras familias, propiedades diferentes, lo que permite explicar, a partir del modelo de enlace de Lewis, entre otras cosas, por qué se enlazan para formar diversos compuestos. Los proyectos “Ahora tú explora, experimenta y actúa”, estrechamente relacionados con la biología, permiten vincular ambas disciplinas y se orientan hacia la mejor comprensión de los contenidos estudiados y a la promoción de la salud.
Identificar las principales características de las reacciones químicas es el centro del estudio de los contenidos del bloque III, “La transformación de los materiales: la reacción química”. Aquí se introducirán conceptos nuevos como número de partículas, representación simbólica, y cambio químico.
El apartado correspondiente a la tercera revolución se refiere a los trabajos de Lewis y Pauling; en él se presentan los modelos del octeto y del par electrónico y con éstos se representa el enlace químico.
Finalmente, el proyecto “Ahora tú explora, experimenta y actúa” aborda un ejemplo relacionado con la biología en el cual las reacciones químicas son muy importantes.
El bloque IV, “La formación de nuevos materiales”, trata sobre una de las características de la cultura química: la síntesis de nuevos materiales. A partir de los dos grandes tipos de reacción química: ácido-base y óxido-reducción, se pretende que los alumnos adquieran la capacidad de predecir, a un nivel básico, los productos (moléculas) de estas reacciones.
En este bloque se evidencia cómo la química y la tecnología han contribuido a crear un mundo “diseñado”, con beneficios y riesgos sobre el ambiente.
Los proyectos “Ahora tú explora, experimenta y actúa” pretenden que los alumnos valoren la importancia de buscar recursos alternativos para la satisfacción de necesidades en el marco del desarrollo sustentable, así como las implicaciones ambientales del uso de los derivados del petróleo.
Al final del curso, en el bloque V, “Química y tecnología”, se busca establecer relaciones de los aprendizajes adquiridos a lo largo de todo el curso con otras asignaturas. Es de alguna forma un bloque que ofrece a los estudiantes posibilidades para evidenciar lo aprendido, no sólo en este curso sino también en los anteriores, particularmente en lo que se refiere a las características del conocimiento científico y su interacción con la tecnología. Más aún, como los resultados tienen que ser comunicados, los alumnos deben ser capaces de mostrar sus ideas claramente y de defenderlas haciendo uso de los conceptos y procesos estudiados. Por esta razón los alumnos realizarán un proyecto de integración obligatorio y otro opcional sobre algunos temas importantes en su vida cotidiana. Para el opcional se proponen diversos temas para que seleccionen uno, esto propicia el trabajo en equipos. Cada proyecto requiere considerar aspectos históricos y trabajos experimentales, así como el uso y/o la construcción de modelos, la búsqueda de evidencia en su vida cotidiana y la posibilidad de hacer predicciones con base en diversas fuentes de información. Al final, todos los alumnos deben compartir sus resultados. Con este bloque de cierre de los cursos referentes a Ciencias los alumnos podrán integrar lo que han aprendido de estos temas en toda la secundaria, lo cual representa un espacio ideal para vincular los contenidos de otras asignaturas.
La forma en la cual se pueden desarrollar los proyectos, tanto del bloque V como los de las secciones de integración y aplicación al final de los cuatro primeros bloques, queda abierta a diferentes formas de organización del proceso de enseñanza que el profesor seleccione con base en las necesidades educativas de sus alumnos y de acuerdo con el enfoque descrito en el tercer apartado de este programa. Lo anterior implicadesarrollar proyectos que favorezcan el uso del conocimiento en contextos específicos, así como fortalecer habilidades de respuesta crítica y actitudes que fomenten el escepticismo informado, la creatividad, el respeto y la responsabilidad compartida. Por ejemplo, para el bloque V se pueden elegir dos de los temas opcionales y dividirlos entre los alumnos del grupo para que los desarrollen y comuniquen sus resultados o, en el caso de grupos numerosos, se pueden repartir todos los temas por equipos de trabajo. Asimismo, los profesores y los alumnos tendrán flexibilidad en la profundidad del tratamiento de los temas y, en caso de considerarlo conveniente, podrán añadir aspectos a tratar, o bien, seleccionar algún otro tema relacionado con el bloque correspondiente.

Para evaluar los proyectos deben tomarse en cuenta las habilidades, las actitudes y los conocimientos empleados, así como las actividades realizadas, las innovaciones manifestadas en el proyecto y su organización, tanto al interior del equipo como en la presentación de sus resultados. También es necesario promover los diferentes tipos de evaluación, según el agente que evalúa: autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación.
Cuadro comparativo de contenidos respecto al programa de 1993
Algunos de los contenidos de este programa están presentes también en los programas de Química I y Química II de 1993. Sin embargo, la presente organización corresponde a los propósitos, los ámbitos y los aspectos nuevos que se introdujeron en el apartado de fundamentos y enfoque, por lo que no coinciden en cuanto a secuencia, jerarquización ni profundidad. A continuación se presenta un esquema que ilustra las relaciones principales que existen entre los contenidos de dichos programas:

TAREA 3: LISTADO TEMAS DE CIENCIAS III ACORDES A LOS CONTENIDOS DE CAMBIO II, OBTENIDO EN LAS DIFERENTES MODALIDADES DE SECUNDARIA
TAREA 4: REPORTE DE LECTURA  Y SELECCIÓN DE TEMA DE SECUNDARIA  POR EXPONER

 RESUMEN DE LOS CONCEPTOS MÁS RELEVANTES DE ESTE TEMA

REACCIONES DE ÓXIDO-REDUCCIÓN O REDOX

Se identifica por que se dan  transferencia de electrones.
Se caracteriza porque en ella se presenta una oxidación y a la par una reducción; en la primera existe una pérdida de electrones y dentro de la reacción funge como agente reductor donando sus electrones; en la segunda hay una ganancia de electrones actúa como agente oxidante, aceptando electrones.
Las reacciones redox se dividen en 4 tipos que son:
Combinación: cuando 2 o más sustancias se combinan para formar un solo compuesto.
A + B -> C

Descomposición: ruptura de un compuesto o 2 o más componentes.
C -> A + B

Desplazamiento: un ión (o átomo) de un compuesto se remplaza por un ión (o átomo) de otro elemento. El desplazamiento del elemento puede ser de tres maneras por: hidrogeno, un metal o un halógeno.
A + BC -> AC + B

Dismutación: un mismo elemento en un estado de oxidación, se oxida y se reduce al mismo tiempo.

TAREA 5: AMBIENTES DE APRENDIZAJE: UNA APROXIMACIÓN CONCEPTUAL
 
El desarrollo de la noción de ambiente ha derivado a otros ámbitos como los de la cultura y la educación, para definir dinámicas y procesos específicos que otros conceptos o categorías no permiten. Según lo manifiesta Lucié Sauvé (1994, pp. 21-28), el estudio de los diferentes discursos y la observación de las diversas prácticas en la educación relativa al ambiente ha permitido identificar seis concepciones sobre el mismo:
1. El ambiente como problema… para solucionar: este modelo intenta llevar al estudiante a la identificación de problemas ambientales después de apropiarse unos conocimientos relacionados con la investigación, evaluación y acción de los asuntos ambientales.
2. El ambiente como recurso…para administrar. Se refiere al patrimonio biológico colectivo, asociado con la calidad de vida. Por ser un recurso, el ambiente se agota y se degrada, por ello se debe aprender a administrarlo con una perspectiva de desarrollo sostenible y de participación equitativa.
3. El ambiente como naturaleza…para apreciar, respetar y preservar. Ello supone el desarrollar de una alta sensibilidad hacia la naturaleza y su conocimiento y la toma de conciencia de que somos parte de ella.
4. El ambiente como biosfera…para vivir juntos por mucho tiempo. Lo cual invita a reflexionar en una educación global, que implica la comprensión de los distintos sistemas interrelacionados: físicos, biológicos, económicos, políticos. Desde ésta noción se otorga un especial interés a las distintas culturas y civilizaciones y se enfatiza el desarrollo de una comunidad global (ciudadanía global), con una responsabilidad global.
5. El ambiente como medio de vida…para conocer y para administrar. Es el ambiente cotidiano en cada uno de los espacios del hombre: Escolar, familiar, laboral, ocio. El ambiente propio para desarrollar un sentimiento de pertenencia, donde los sujetos sean creadores y actores de su propio medio de vida.
6. El ambiente comunitario…para participar. Se refiere a un medio de vida compartido, solidario y democrático. Se espera que los estudiantes se involucren en un proyecto comunitario y lo desarrollen mediante una acción conjunta y de reflexión crítica.
Cada una de estas concepciones define unas prácticas que desde su especificidad se complementan, de manera que pensar en el ambiente implica una realidad compleja y contextual, que sólo se puede abordar desde la pluralidad de perspectivas para pensar el ambiente educativo.

TAREA 6: ESTRATEGIA DE ENSEÑANZA  DE CONCEPTOS PARA SU TEMA

BLOQUE I. LA VALIDEZ DE LOS CONCEPTOS
Tema 1. ¿Qué representan los conceptos en los procesos de óxido-reducción?,
¿son reales?
ESTRATEGIA PARA ENSEÑAR ESTE PRIMER TEMA
Ø  Conocer las ideas previas de los alumnos en cuanto a las reacciones de óxido-reducción.
Ø  Se puede pedir que con ayuda de ilustraciones que presente el docente, los alumnos identifiquen si es una reacción de óxido-reducción, si o no y ¿por qué?
Ø  Realizar algunos experimentos relacionados con el tema, destacando los conceptos claves de éste.
Con la experimentación los alumnos observaran, sacaran conclusiones de lo que creen que sucede.
Ø  Ya que experimentaron se incentivará para que investiguen sobre estas reacciones y comparen con lo que ellos creían haber entendido.
Ø  Ahora con apoyo del profesor nuevamente se harán experimentos, se pedirá a los alumnos que participen mencionando que creen que sucede, partiendo de lo que ya conocían y lo que investigaron, así el docente explicará los conceptos clave, la importancia que tienen para entender este tipo de fenómenos y aclarará dudas, si es que surgen.
Ø  Después con un mapa conceptual se bosquejara la información más relevante de éste y de dará una breve exposición.
Ø  Por ultimo a manera de juego se puede jugar memórame, en equipos o con todo el grupo, a manera de competencia entre los alumnos, donde las tarjetas que busquen sean de causa y efecto de estas reacciones, por ejemplo una tarjetas que tenga una manzana mordida, su complemento es una manzana mordida, pero con signos de que se oxidó.


INTEGRANTES DEL EQUIPO:
  • MONSERRAT SANCHEZ TRUJILLO
  • ANTONIO GONZALEZ GARCIA
“LA SANGRE LLAMA”
H

abía una vez dos medios hermanos,  uno se llamaba electrodo y el otro electrolito. Su padre el señor Michael Faraday quería  que se llevaran muy bien como los hermanos que eran, pero las madres de estos niños no los dejaban jugar juntos porque decían que eran materiales diferentes, ya que la mama  del electrodo era un metal de carácter duro y la del niño electrolito  era una disolución aguada y muy chocosa y tampoco dejaba que jugaran juntos.
            Un día  al ver este  problema el padre se las ingenio para fugarse  con sus dos hijos a un lugar llamado labor-atorio   en ese lugar podrían vivir felices y jugar  todo el tiempo que quisieran, cuando estos hermanos lograban  estar juntos se generaban grandes cantidades  de energía  y amor, el padre de los niños  paso toda su vida junto a sus hijos estudiando cómo era que generaban tanta energía y amor  entre los dos.
                     
                                  


REACTIVOS DEL TEMA ELECTROQUÍMICA
Equipo:
Montserrat Sánchez Trujillo
Antonio González García

1.- ¿Que estudia la electroquímica?

2.- ¿Quién es considerado  el fundador de la electroquímica actual?

3.- ¿Qué es una celda voltaica?

4.- ¿Quiénes fueron los primeros en fabricar las celdas galvánicas  o voltaicas?

5.- ¿Menciona alguna aplicación de la electroquímica en la vida?